Publicado en: Hoy Digital
Autor: Doctores Miguel Guerrero y Juan Rafael Díaz, Gerencia de Cirugía Cardiovascular Hospital General Plaza de la Salud

La revascularización miocárdica es un procedimiento quirúrgico utilizado para tratar la obstrucción crítica de la arteria coronaria, creando una nueva ruta llamada derivación (bypass) para que sangre oxigenada llegue al músculo del corazón, Ese es uno de los manejos terapéuticos más apasionantes en pacientes con cardiopatía isquémica. En la República Dominicana y en todo el mundo es la cirugía de corazón abierto más frecuente.

Los objetivos de esta cirugía incluyen:

• Mejorar la calidad de vida, disminuir la angina (dolor de pecho) y otros síntomas de la enfermedad coronaria.
• Permitir al paciente tener una vida activa.
• Mejorar el funcionamiento del corazón
• Disminuir el riesgo de infarto.
• Mejorar la sobrevida.

Tipos de procedimientos. Actualmente existes tres modalidades:

1. Revascularización miocárdica tradicional: se realiza mediante esternotomía media (abrir el hueso esternón). Administramos un medicamento (cardioplejia) para detener el latido del corazón, una máquina de circulación extracorpórea (o máquina corazón-pulmón) deriva la sangre que va hacia el corazón y mantiene la sangre y el oxígeno circulando a través de todo el cuerpo mientras que el cirujano opera en un corazón inmóvil (asistolia). Luego de haber realizado la revascularización la sangre vuelve a llegar al corazón y este vuelve a latir.

A nivel mundial alrededor del 70 % de las revascularizaciones se realizan con esta técnica.

2. Revascularización miocárdica sin máquina de circulación extracorpórea. (“off-pump surgery”).
Para esta otra modalidad alternativa se realiza esternotomía media, con el corazón latiendo sin necesidad de la máquina de circulación extracorpórea. Se aplican estabilizadores externos al corazón para disminuir la cantidad de movimiento y poder hacer la conexión (anastomosis). A nivel mundial, alrededor del 30 % de las revascularizaciones se realizan con esta técnica.

3. Revascularización miocárdica por cirugía mínimamente invasiva.

No hay necesidad de abrir el hueso esternón. Se realiza mediante varias pequeñas incisiones del lado izquierdo del tórax, entre las costillas.

Este procedimiento es relativamente nuevo y no se adecua a todos los pacientes, especialmente si se necesita realizar más de un puente (anastomosis).

Los injertos pueden ser de origen arterial como la arteria mamaria interna izquierda o derecha (están detrás del hueso esternón), arterias radiales (en el antebrazo) o de origen venoso como la vena safena magna (en ambos miembros inferiores).

Dependiendo de la edad del paciente o la condición clínica se puede realizar cirugía de revascularización miocárdica utilizando solo injertos arteriales o combinación de injerto arterial y venoso. La durabilidad de los injertos dependerá de varios factores, como la calidad y tamaño de los vasos, pero como regla general, los injertos de origen arterial tienen mayor longevidad (se mantienen permeables por más tiempo) que los de origen venoso, por lo que en pacientes jóvenes se prefiere realizar los puentes utilizando injertos arteriales.

 ¿Quién necesita cirugía de revascularización miocárdica? Su médico decidirá si usted es candidato para esta cirugía dependiendo de varios factores:
• La severidad y la localización de la obstrucción de la arteria coronaria.
• La presencia y severidad de los síntomas.
• Su respuesta a otros tratamientos.
• Su calidad de vida.
• Que otros problemas médicos usted tiene.

Equipo humano: Se requiere de 1 a 3 cirujanos, 1 a 2 anestesiólogos, 1 o 2 expertos en la máquina corazón-pulmón y 1 a 3 enfermeras especializadas.

Post-operatorio. Unidad de cuidado intensivo especializado, con médicos y enfermeras especializadas en este tipo de procedimientos.

República Dominicana, cuenta con 6 equipos en Santo Domingo y2 en Santiago, con capacidad para realizar este procedimiento.

Tratamiento de la enfermedad coronaria

En general hay tres etapas: incipiente, intermedia y severa, e igualmente hay tres formas de manejo:

A. Tratamiento clínico: Dirigido a controlar los factores de riesgo: dejar de fumar, control de peso, control de lípidos (dieta sana y ejercicios regulares) control de azúcar (diabéticos) control de presión arterial, para limitar el progreso de la enfermedad.

B. La forma intermedia: Es el procedimiento intervencionista, en el momento del cateterismo si es posible por la anatomía de la lesión se hará dilatación con balón y/o colocación de soporte (stent) al área estenótica.

C. Cirugía: Cuando se encuentra una anatomía no favorable, hay dificultad para colocar stent, lesiones en tres vasos o más, o se trata de un paciente diabético con varias arterias enfermas, será referido para cirugía.

Lo mismo ocurre si hay lesión en el tronco de la coronaria izquierda, que tiene un tronco común que se divide en dos arterias: la descendente anterior y la circunfleja.

Rehabilitación cardíaca. Su médico puede recetarle rehabilitación cardíaca si tiene angina o luego de una cirugía de derivación cardíaca o un ataque al corazón. Casi cualquier persona que tenga enfermedad coronaria puede beneficiarse de un programa de rehabilitación cardíaca.

La rehabilitación se realiza bajo supervisión médica que puede ayudar a mejorar la salud y el bienestar de las personas con problemas del corazón.

La rehabilitación tiene dos partes:

• Educación, consejería y adiestramiento. Ayuda a entender su enfermedad y encontrar formas de reducir el riesgo de que presente problemas cardiacos en el futuro.

• Entrenamiento con ejercicios. Ayuda a aprender cómo ejercitarse sin riesgos para su salud, a fortalecer sus músculos y a mejorar su resistencia.